Volver al blog

Cuando programar se volvió una conversación y woku también quiere eso

Diego Orrego
Diego Orrego
3 de febrero de 20264 min lectura
Cuando programar se volvió una conversación y woku también quiere eso

El año pasado programar se volvió conversación. En woku queremos lo mismo: menos botones, más conversación y objetivos operacionales resueltos rápido (sin sufrir la curva de aprendizaje).

El año pasado cambió algo (igual ya se esperaba): hacer software se volvió más cómodo. No “un poquito más rápido”. Cómodo de verdad.

Con herramientas como Claude Code o Cursor, pasamos de “pelea con el código” a “conversemos un rato y lo sacamos”. Y sí: eso también lo hace más entretenido. Casi sospechosamente entretenido.

De investigar 40 minutos a preguntar 40 segundos

Antes el flujo era más o menos así:

  1. tengo una idea
  2. busco docs
  3. leo 5 pestañas
  4. pruebo
  5. me equivoco
  6. repito
  7. fin; no, era un punto y coma

Ahora muchas veces es:

  1. tengo una idea
  2. la digo en palabras normales
  3. el código aparece
  4. lo reviso, ajusto
  5. y yo finjo que siempre supe cómo era

Esa parte de traducir pensamientos a “lenguaje de máquina” se volvió mucho más directa. No perfecta, pero ridículamente más rápida.

(Estoy simplificando en extremo el proceso, pero es una ejemplificación)

El subidón (sí, dopamina) y el “vibe” de crear

Hay un detalle que nadie te explica en los tutoriales: cuando el loop es rápido, tu cerebro se engancha.

En mi caso pasa así: escribo (o converso), ejecuto, veo resultados. Y cuando eso ocurre en minutos, la sensación es: “ok, puedo construir cualquier cosa”.

Obviamente no puedo construir cualquier cosa. Pero en ese momento… se siente infinito. Y eso, para un CTO, es básicamente gasolina premium.

Si el software se conversa… ¿por qué seguimos llenándolo de botones?

Y ahí fue donde me empezó a picar la duda.

Si hoy puedo “hablar” con el código, ¿por qué para usar software seguimos obligando a la gente a:

  • aprender dónde está cada botón,
  • entender qué significa cada input,
  • recordar el flujo correcto
  • y sufrir cuando cambiamos la UI (perdón)?

Desde que explotaron los LLMs y empezaron a aparecer cosas como Lovable, v0 o la IA de Notion, se ve una tendencia clarísima: menos menús, más conversación.

No porque los botones sean malos. Es porque, para mucha gente, los botones son… una curva eterna de aprendizaje.

La curva de aprendizaje: ese enemigo silencioso

La mayoría de los productos intenta resolver esto con onboarding:

  • manuales
  • tours guiados
  • tooltips
  • videos
  • y algún PDF que nadie pidió

Funciona… al principio.

Pero después pasa la vida: actualizaciones, cambios, nuevos features, rotación de equipos, el usuario vuelve tras dos semanas y piensa:

“¿Dónde estaba eso que antes sí podía hacer?”
Meme de pikachu sorprendido: Cuando actualizamos la UI y el usuario ya no sabe dónde está nada.

Y listo, curva de aprendizaje reseteada. Otra vez.

La conversación como “onboarding infinito”

La gracia de una interfaz conversacional es simple:

no te exige recordar el software.
Te deja hablar como humano.

La conversación se siente como un asistente experto que:

  • te guía,
  • entiende lo que quieres lograr,
  • te hace preguntas cuando faltan datos
  • y te ahorra la parte pesada (la más fome)

Es, básicamente, un onboarding constante.

Y si eso es posible… entonces queremos que también sea posible en woku.

Qué queremos que se sienta en woku

Lo que me gustaría es que nuestros usuarios puedan lograr sus objetivos operacionales con esa misma rapidez y orgullo que hoy se siente al construir software conversando.

No “más opciones”. No “otro panel”. No “un nuevo botón que ahora está arriba a la derecha”.

Más bien:

  • “quiero crear una carpeta para mi sucursal de Providencia”
  • “necesito un formulario para pedir nombre y email”
  • “manda NPS para los clientes recurrentes”
  • “muéstrame qué está pasando con las reseñas esta semana”

Y que woku responda como un compañero de equipo que sabe.

Spoiler: antes de conversar, woku tenía que vestirse mejor

Ahora, esto no se integra apretando un botón mágico (qué ironía, ¿no?).

Antes de meter conversación, teníamos que dejar la casa ordenada. Así que partimos por lo básico:

  • renovamos la landing page
  • renovamos la herramienta para capturar reseñas
  • y ahora estamos renovando el panel de administración
Nueva interfaz de la herramienta para capturar reseñas en woku. Vista desktop
Nueva interfaz de la herramienta para capturar reseñas en woku.

Si vamos a prometer una experiencia “moderna”, la app tiene que verse a la altura. Porque no hay nada más triste que un chat futurista dentro de una interfaz añeja.

Marzo: la conversación se sienta al volante

La meta es que en marzo podamos lanzar esta nueva visión:

Que crear woku, carpetas, formularios (a petición de nuestro cliente Gonzalo de Colbún, que no quiere salir de woku), integrar NPS, pedir datos a clientes y configurar flujos… se pueda hacer conversando.

Y si todavía sientes nostalgia por los botones e inputs. No te preocupes, los vamos a mantener.

No porque sean lo mejor.

Sino porque todos tenemos un lado conservador… especialmente cuando hay que sacar la pega rápido.

Y sí, este post lo escribí mientras Claude Code hacía las tareas.